jueves, 1 de octubre de 2015

TRES REMEDIOS NATURALES PARA CURAR LA GASTRITIS

La gastritis es una de las dolencias que más consultas requieren en la actualidad. Esto se debe a que una de las causas es el tan conocido “estrés”. Así es, el mismo que hace estragos en otras partes del cuerpo. Pero también la gastritis puede estar ocasionada por no mantener un horario para comer, espaciar demasiado las ingestas o directamente saltear comidas:
el consumo excesivo de café, té o bebidas alcohólicas, el uso habitual de muchos condimentos, salsas, picantes y grasas; la ansiedad o nerviosismo; la ingesta de algunos medicamentos o fármacos y la acción de parásitos, virus y bacterias, así como también ciertas enfermedades. Todo ello puede inflamar la mucosa estomacal y provocar gastritis.

Si sufres este problema por la alimentación que llevas, el estrés o alguna enfermedad, es preciso que prestes atención a los siguientes remedios naturales para la gastritis.
Remedio 1: Llantén
El llantén tiene importantes propiedades curativas por ser astringente, cicatrizante, antihemorrágico, expectorante y purificador de la sangre. A nivel digestivo las propiedades del llantén abarcan una amplia variedad de patologías como: gastritis, úlcera péptica, diarrea, disentería, síndrome del intestino irritable, hemorragia, hemorroides y muchas otras.
Su preparación: Para prepararlo en infusión hay que hervir 3 cucharaditas de llantén en 3 tazas de agua durante unos minutos. 
Dejar en reposo, colar y tomar una taza tres veces al día. Si las hojas de llantén son frescas es aún mejor.

Las hojas cocidas también las puedes agregar a tus comidas o ensaladas con otras vegetales de hoja verde. Son nutritivas y curativas.

Remedio 2: Diente De León
La planta de diente de león cocido es muy efectiva para fortalecer el estómago y los intestinos. También para impartir mucha vitalidad a nivel general.

Los efectos de esta planta es alcalinízante, incrementa la secreción de las glándulas digestivas mejorando la digestión. Facilita el vaciamiento de la vesícula biliar para  descongestionar el hígado y estimular la desintoxicación. Es  eficaz en casos de acidez, diurético y depurativo, ya que favorece la eliminación de sustancias ácidas de desecho.

Su preparación: Para su consumo pueden utilizarse todas las partes de la hierba, excepto las flores. Pueden comerse cocidas con verduras o se consume seco en forma de té (de preferencia tibio y  inmediatamente después de la comida).

Remedio 3: Flotaciones Corporales Rápidas Y En Caliente
Estas aplicaciones ayudan a movilizar sustancias estancadas. Reducir el dolor, ardor, inflamación y reparar los tejidos internos dañados.

El agua de jengibre caliente: Se utiliza una pequeña toalla empapada con agua caliente (que no queme) y bien escurrida, se pasa por la piel de la zona adolorida e inflamada del vientre. La piel debe estar seca, NO MOJADA. Hacer estas flotaciones siempre en pequeños círculos en dirección al corazón. Estas flotaciones deben hacerse por las mañana (en ayunas) y por la noche.

Comprensas de jengibre: Se hacen aplicaciones de compresa con una toalla mojada colocándola sobre la zona afectada, durante unos 15 minutos. Cada dos minutos se debe remojar y exprimir la toalla y volverla a colocar. En caso de no tener jengibre, solo puede aplicarse con agua caliente o un empaque con sal tostada.

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