el consumo excesivo de café, té o bebidas alcohólicas, el uso habitual de muchos condimentos, salsas, picantes y grasas; la ansiedad o nerviosismo; la ingesta de algunos medicamentos o fármacos y la acción de parásitos, virus y bacterias, así como también ciertas enfermedades. Todo ello puede inflamar la mucosa estomacal y provocar gastritis.
Si sufres este problema por la alimentación
que llevas, el estrés o alguna enfermedad, es preciso que prestes atención a
los siguientes remedios naturales para la gastritis.
Remedio
1: Llantén
El llantén tiene importantes propiedades curativas por ser astringente, cicatrizante, antihemorrágico, expectorante y purificador de la sangre. A nivel digestivo las propiedades del llantén abarcan una amplia variedad de patologías como: gastritis, úlcera péptica, diarrea, disentería, síndrome del intestino irritable, hemorragia, hemorroides y muchas otras.
Su preparación: Para prepararlo en infusión hay que hervir 3 cucharaditas de llantén en 3 tazas de agua durante unos minutos. |
Dejar en
reposo, colar y tomar una taza tres veces al día. Si las hojas de llantén son
frescas es aún mejor.
Las hojas cocidas también las puedes agregar
a tus comidas o ensaladas con otras vegetales de hoja verde. Son nutritivas y
curativas.
Remedio
2: Diente De León
La planta de diente de león cocido es muy
efectiva para fortalecer el estómago y los intestinos. También para impartir
mucha vitalidad a nivel general.
Los efectos de esta planta es alcalinízante,
incrementa la secreción de las glándulas digestivas mejorando la digestión.
Facilita el vaciamiento de la vesícula biliar para descongestionar el hígado y estimular la
desintoxicación. Es eficaz en casos de
acidez, diurético y depurativo, ya que favorece la eliminación de sustancias
ácidas de desecho.
Su preparación:
Para su consumo pueden utilizarse todas las partes de la hierba, excepto las
flores. Pueden comerse cocidas con verduras o se consume seco en forma de té
(de preferencia tibio y inmediatamente
después de la comida).
Remedio
3: Flotaciones Corporales Rápidas Y En Caliente
| Estas aplicaciones ayudan a movilizar sustancias estancadas. Reducir el dolor, ardor, inflamación y reparar los tejidos internos dañados. El agua de jengibre caliente: Se utiliza una pequeña toalla empapada con agua caliente (que no queme) y bien escurrida, se pasa por la piel de la zona adolorida e inflamada del vientre. La piel debe estar seca, NO MOJADA. Hacer estas flotaciones siempre en pequeños círculos en dirección al corazón. Estas flotaciones deben hacerse por las mañana (en ayunas) y por la noche. |
Comprensas de jengibre: Se hacen
aplicaciones de compresa con una toalla mojada colocándola sobre la zona
afectada, durante unos 15 minutos. Cada dos minutos se debe remojar y exprimir
la toalla y volverla a colocar. En caso de no tener jengibre, solo puede
aplicarse con agua caliente o un empaque con sal tostada.

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